Viñedos

Viñedos Ilurce

Alfaro es la localidad más oriental de la D.O. Ca. Rioja y la que posee una mayor extensión de viñedo, con 3.937 hectáreas. En la D.O. Ca hay 61.960 hectáreas en total, así que la extensión de viñedo de Alfaro representa un 6% del total de la denominación.

Estamos situados en el extremo Este de la Comunidad Autónoma de La Rioja, rodeados de Navarra y Aragón y a una altura sobre el nivel del mar de 302 metros.

El viñedo se encuentra entre los 300 y 600 metros de altitud, en orientación noreste, con una pluviometría entre 180 y 280 mm/anuales y con vientos del Cierzo del noroeste y Bochorno del sur. El clima, aunque continental con temperaturas entre -8º y 32º, tiene influencia mediterránea.

Normalmente la orientación de los viñedos es la sur, pero nosotros nos hemos encontrado el viñedo plantado por nuestros abuelos con orientación hacia el Ebro. En una zona dónde el fenómeno predominante es el sol, debemos proteger las uvas, aprovechando la insolación de la mañana, mucho más suave y menos agresiva que la del mediodía. En este momento será la propia vegetación, la que protegerá los racimos.

La lluvia es el factor condicionante por defecto. Estudios de antaño reflejaban los rendimientos que hace 40 años producían los viñedos, 4500 kg/ha de media anual, casi todo de la variedad garnacha que era la única que por su rusticidad podría sobrevivir las sucesivas sequías de la zona. A partir de principios de los noventa comienzan a proliferar elevaciones de agua de invierno desde el Canal de Lodosa, cubriendo toda el área de cultivo. Una vez autorizado el riego por el Consejo Regulador, y siendo muy rigurosos en la utilización del agua, podemos garantizar las necesidades de humedad para producir uvas de calidad.

El suelo, pobre en general, como corresponde a los de montaña, predomina el arcillo-ferroso mezclado con canto rodado. Esta pobreza condiciona el vigor del viñedo. La capacidad de absorción de la arcilla, es la que permite almacenar y reservar el agua de las tormentas de verano y, en su caso, la de riego de invierno. La piedra y los cantos rodados, por un lado, rompen la fortaleza de la arcilla evitando la asfixia de las raíces, por otro, después del cultivo sucesivo, se va generando un colchón isotérmico sobre el suelo, que absorbe los golpes del sol.

Respecto a las variedades tintas, durante treinta años se ha producido una reconversión de la garnacha a favor del tempranillo. Muy a nuestro pesar la invasión del tempranillo ha desplazado a la garnacha, variedad aclimatada durante tantos años.

La viticultura es indiscutiblemente el pilar fundamental en la bodega. En la elaboración de nuestros caldos utilizamos uvas procedentes de sus parcelas situadas en las laderas del Monte Yerga, un paraje privilegiado situado a más de 600 metros de altitud, donde un suelo calizo y pedregoso, los rigores del invierno y los calurosos veranos se ponen de acuerdo para producir uvas excelentes. En nuestras 60 hectáreas de viñedo comparten protagonismo garnachas centenarias conducidas en vaso, con los más selectos clones de tempranillo y graciano.