
A la hora de elaborar el vino, cada paso cuenta antes de que llegue a la copa y pueda expresar todos sus matices. Uno de estos pasos es la trasiega del vino en barricas.
La trasiega es el proceso mediante el cual se vacía la barrica de vino, extrayendo el líquido de su interior y dejando solo “los posos”. Dichos posos son generalmente ácido tartárico, proteínas y materia colorante que han ido sedimentándose en el fondo de la barrica, resultado del proceso de estabilización natural del vino.
Una vez se extrae el vino limpio de la barrica, esta se limpia y se azufra para desinfectarla. De esta manera nos aseguramos que si había algún microorganismo no deseado en el fondo de la barrica, este desaparezca y la barrica esté en condiciones óptimas para volver a ser utilizado.
El siguiente paso sería volver a llenarla con vino y que continúe con el periodo de crianza.
La frecuencia con la que se hace este proceso depende del elaborador, pero se suele hacer entre dos y cuatro veces al año. En nuestra bodega, esta tarea la realizamos en cuatro de nuestras referencias: Ilurce Crianza, Ángel, El Sueño de Amado y Sintauto.
Este proceso es clave para la correcta evolución de nuestros vinos, de esta manera nos aseguramos de que cada botella mantenga la calidad que buscamos.
